jueves, 14 de enero de 2010

* HAITÍ EN EL CORAZÓN

Uno de los países más pobres de la Tierra aclama con lágrimas de sangre, mientras el heredero del último dictador que prostituyó el país y lo expolió hasta la miseria más absoluta, se olvida de sus compatriotas con una vida aristocrática en Francia. Hay ocasiones en que me repugna la libertad que Dios nos regala para actuar. ¡Qué paranormal es todo! la desgracia se ceba con los más débiles y no tiene suficiente nunca; lo hace una y otra vez y otra y... 100.000 muertos ... Destrucción, más pobreza, rostros desencajados, mujeres con sus hijos fallecidos en los brazos, más miseria... Lo terrible de todo, la impotencia y lo mejor es que HA LLEGADO EL MOMENTO DE AYUDAR.

5 comentarios:

  1. Estimada señorita:
    Es mi ilusión invitarla a leer en mi humilde blog las entradas que iré publicando sucesivamente en las semanas que están por venir una crítica personal acerca de la conocida obra del autor alemán M.Ende; Momo.
    Como filóloga no dudo que todo lo relacionado con la cultura literaria sea de su interés. Sobra decir que sus críticas serán muy bien recibidas, y más las que vengan de una persona con su formación académica.
    Un saludo desde tierras canarias.

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  2. No sé si me considero digna de publicar un comentario en este blog, pero mis tímidos "cliks" de ratón me han llevado hasta aquí, no me preguntes cómo, pero la casualidad (o tal vez el destino) me ha hecho llegar a tu blog.

    Hace poco que abandoné el colegio, mis años de bachillerato. Como bien pudiste comprobar siempre fui una persona deseosa de que la edad o la madurez me diese alas para volar, para irme lejos, para vivir aún más mi vida. Sabes mejor que yo que aquella coraza transparante que cubrió mi piel aquellos dos años no eran nada más que deseos juveniles con ansias de comerse el mundo. Me veía grande en este mundo, tenía ganas de hacer cosas, de ser capaz de todo. Pero ahora que han pasado unos meses me doy cuenta de todas las cosas en las que me he equivocado...

    Todavía recuerdo aquel Tartufo castizo (¡el trabajito que costó!). Ahora llevo una "mini compañía" de teatro clásico, soy guionista y cada día les recuerdo a mis compañeros aquella hazaña que valientemente llevamos a cabo en 2º de bachillerato, y gracias a ello estoy aprendiendo de los errores y mejorando los aciertos.

    Nunca me he considerado poeta ante nadie. Siempre he dicho que las etiquetas deben ser puestas por otras personas. Una persona debe ser algo porque otros así lo ven. ¡Qué fallo tan idiota! Tal vez mi error estos 18 años ha sido no creerme nunca lo que era, no creer en mis capacidades, no creer en mi propia vida.

    También me he equivocado con respecto a quienes intentaron ayudarme con mi futuro. Me encerré tanto conmigo misma que me cegué ante todo, creí que nadie quería lo mejor para mí y además de no haber amado he odiado que es de lo que más me arrepiento. Mi carrera. Mi futuro. Vivimos hoy. Ayer ya no existe, y mañana quién sabrá. A veces me siento en algún parque a leer, a mirarme por dentro, a huir de la asfixiante ciudad, y me veo rodeada de libros de Platón,Nietzsche y Aristóteles.Me odia decir esto, es algo que me quema por dentro pero, ¡qué razón tenía mi padre! Mi amor por la filosofía se asemeja a mi amor por la vida. Sin la filosofía no hallo caminos a mi vida, modos de vivir, modos de pensar.Rectificar es de sabios, he pedido perdón y he sido perdonada, pero mi vida es mía y soy yo la que he de ir tejiéndola. Me he dejado influir tanto por segundas personas, por gente que incluso me ha traicionado. Soy tan débil en tantas situaciones...

    Pero, ¿por qué te cuento a ti todo esto? Bien sabes que la vida hace unos 5 años me arrebató a mi madre, que era mi bastón con el que cada día andaba. No creo mucho en Dios, pero si algo he de agradecerle es que durante mis dos años de bachillerato (y creo que incluso antes)me regaló a ti.

    Mis mejores deseos para ti y los tuyos. Que todo te vaya igual de bien o mejor,

    María López.

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  4. Mi pequeña princesita:
    Tu presencia en este blog no sólo es bienvenida, sino también fundamental a partir de ahora. Las cosas no son lo mismo cuando tú irrumpres, porque luego, en el instante en que te marchas, todo queda sumido en una oscuridad insípida, envolvente e indisoluble. Por esta causa, desearía que, cuando los paréntesis de tus estudios lo permitan, te des un paseito por los rincones de este blog y me permitas asomarme así a la ventanas de tu alma.
    Me ha llenado de gozo la existencia de tu compañía teatral. Llegará lejos de tu mano dulce, sensible e inteligente. Has sido siempre una poeta en toda regla y no debes tener miedo a afrontar el nombre de las cosas que te corresponden por generosidad divina. Lo has sido siempre y ese talento crecerá en tu interior al mismo tiempo que tú, hasta apoderarse de todos los recovecos de tu existir.
    ¿Me hablas de odiar? Estoy completamente segura de que tú no has odiado nunca, sino amado. Fue difícl todo cuanto te tocó vivir, mi niña. Complicado y doloroso, mucho, sin duda. Ya sabes que yo no podía hablar contigo sin derramar alguna lágrima. No obstante, pedir perdón te honra porque, gracias al Cielo y probablemente también a tu mamá, has abierto los ojos del corazón para comprender. El rencor es una piedra densa y pastosa que ocupa un lugar demasiado grande en la mochila de quien lo porta. Ese ha sido siempre mi mensaje para ti. Cuando te fuiste, pensé que no había logrado retransmitirlo a tu corazón, pues era difícil desprenderte de aquella venda que cubría tus ojos. Hoy, por fortuna para mí, descubro que los parques, la filosofía, los libros, la poesía..., te han regalado la llave de la libertad. Tu mochila, ligera de equipaje ya, está preparada para llenarse de cosas hermosas, placenteras, tiernas..., las que mereces tú.
    Tú y yo nos elegimos hace mucho tiempo. Tal vez todavía vivía ella, tal vez. Un buen día me miró y, sin palabras, yo acepté lo que me encomendó. Desde antes de que se fuese, te he querido y ahora y siempre te querré muchísimo, con toda la fuerza de mi corazón.
    Ya sabes que sigo aquí, siempre esperando para abrazarte con la portentosa energía que mis brazos maternales son capaces de amar.
    Mi pequeña princesita, te echo tanto de menos...

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  5. Arcana Mundi: muy agradecida por su invitación a visitar el blog.

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