viernes, 23 de julio de 2010

* CANTABRIA infinita


Santoña

La Hermida

A orillas del río Deva

Bulnes

San Vicente de la Barquera

Santillana del Mar

Allí donde la humedad traspasa las piedras de las vetustas casonas montañesas y frondosos bosques de sauces ocultan pequeños pueblos milenarios, el cielo y sus gentes conquistan de manera profunda el corazón. El río Saja o el Deva se prestan a descubrir los misterios de valles, desfiladeros y parques naturales de belleza incalculable donde es fácil alejarse del mundanal ruido y recordar con dulzura la invitación a que nos instaba el buen Fray Luis de León con su "Oda a la vida retirada":

¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruïdo,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido;
Que no le enturbia el pecho
de los soberbios grandes el estado,
ni del dorado techo
se admira, fabricado
del sabio Moro, en jaspe sustentado!

No cura si la fama
canta con voz su nombre pregonera,
ni cura si encarama
la lengua lisonjera
lo que condena la verdad sincera.

¿Qué presta a mi contento
si soy del vano dedo señalado;
si, en busca deste viento,
ando desalentado
con ansias vivas, con mortal cuidado?

¡Oh monte, oh fuente, oh río,!
¡Oh secreto seguro, deleitoso!
Roto casi el navío,
a vuestro almo reposo
huyo de aqueste mar tempestuoso...

1 comentario:

  1. Enormes liras las que leo.. buen despliegue poético... felicitaciones.

    Un abrazo hasta alli.

    Juan José

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