miércoles, 26 de enero de 2011

* ¿Y LA ESPUMA?


Hoy he visto horrorizada cómo una enfermera ingería a diario los alimentos pertenecientes a una anciana a la que cuidaba, permitiendo que su estado de inanición la condujera a la muerte. Esta mañana he comprobado cómo he debido apartar mi rostro al vislumbrar la cruel violencia emprendida por unos policías cuando dos pasajeros de un vehículo se negaron a pagar el importe de una multa que consideraban desmedida, no hubo palabras o argumentos que discutir, sólo golpes y más golpes...
Me siento, a veces, en la antesala del horror. No quiero comprobar lo que se avecina después. No obstante, pienso que si la sociedad en la que vivimos ha perdido el respto y la admiración hacia quienes fueron nuestros mayores y, además, no sabe respetar lo que sigifican las pequeñas renuncias en favor de la mayoría, entonces queda poco para el fin de nuestros días humanos...

2 comentarios:

  1. La realidad supera al arte, a la literatura, a la inventiva como placer. El horror está muchas veces cerca, escondido en lo normal, lo cotidiano. Parece que nunca agotaremos nuestra capacidad para asombrarnos de lo que somos capaces, para bien o para mal.

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  2. Me hago miles de preguntas a menudo, para las que no hallo respuesta casi nunca... Será que dentro del ser humano hay distintas subespecies???? Una vez levantada la veda, el sendero del malvado se transita con facilidad??? De todas formas, no creo que estemos hechos solo para el bien o para el mal, aunque hay gente bastante propensa a la maldad lenta y meditada, gente que sorprende y asusta.

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