martes, 24 de mayo de 2011

* INJUSTIFICADO ELOGIO DE LA JUVENTUD



Con frecuencia y a medida que los seres humanos avanzamos en edad, nuestra juventud va alejándose en el espacio o en el tiempo de manera inexorable, hasta diluirse por completo en las laderas altiplanas de los recuerdos.
A menudo escuchamos que la juventud es un divino tesoro, que las arrugas tornan en fealdad la belleza, que nada atractivo hay ya cuando el paso del tiempo cubre de nieve la que fuera hermosa cumbre... Y tales ideas penetran en nuestros huesos hasta enquistarse para siempre, provocado el terrorífico pánico a envejecer.
¿Cómo podemos evitar la muerte sin hacernos viejos? ¿Acaso crecer no es resultado del mágico privilegio de haber existido? Vivir es dejarse acariciar por las lánguidas manos del tiempo y entre tanto asegurarse de que la sabiduría se logra únicamente respirando.

2 comentarios:

  1. Qué razón tienes, en otras culturas el elogio es precisamente para la vejez, se respeta y se admira a los mayores, y los jovenes se miran en ellos.

    Pero si piensas en qué es lo que hace que nos volvamos viejos, viejos que miran hacia atras y añoran lo que fueron cuando eran jovenes... no son los años.
    Cuando nuestra mirada cambia de dirección y ya no mira el horizonte sino el camino ya recorrido, entonces, tanto si nos acompañan las arrugas como si no, entonces, hemos envejecido.

    José Angel

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  2. Es totalmente cierto cuanto dices, amigo. Cuántos cuerpos jóvenes viven encerrados en mentes obsoletas.

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