jueves, 23 de junio de 2011

* RESULTADOS, AL FIN... (Carmen, a sus 11 años, por encima de la silla)


Día complicado, lo sé (la red taponada, dos horas de espera para entrar en la página de la UCO, poca inmediatez al exponer las calificaciones finales... Mírate, hecho un manojo de nervios sacando las medias de las asignaturas voluntarias... ¡Dios!) Os deseo paz. Por fin, os lo habéis ganado. La serenidad que merecéis viendo este sistema decadente y obsoleto que tenemos, no considerado, en lo más mínimo, con la capacidad vocacional...
Al borde de la emoción más sincera, espero encontrarme mañana, en la secretaría del centro donde trabajo y al que pertenecéis aquellos que sois mis alumnos, todas las calificaciones que os merecéis, porque cuántos grandes genios quedarán ocultos bajo la sombra tupida de la legalidad. No quisiera ser uno de cuantos deciden, desde luego. Perdonadme si, pudiendo haber obtenido más rendimiento de vosotros, no lo logré, pero mañana, cuando busque todos y cada uno de vuestros expedientes de selectividad, trataré de hallar el mejor de mis empeños, aquellos que pertenecen al ámbito del corazón. Felicidades a todos, mucho ánimo y recuerda: cualquier inconveniente puede sortearse... Besitos.

4 comentarios:

  1. Mari: ya me enlacé con mis dos blogs.

    Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,

    Frank Ruffino.

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  2. Muchas gracias, Frank, por tu enlace de amistad. Deseo saludable y profunda vitalidad a nuestros lazos. Un abrazo.

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  3. Hola mi querida Mari carmen, por fin puedo comentarte.
    Bien, me harías muy feliz que te llevarás el premio que doy por mis primeros 60 años.
    Creo que es muy bonito y con ternura te lo ofrezco.
    Sor.Cecilia

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  4. Buenos días, Sor Cecilia. Disculpe mi demora al responderle. Últimamente he andado un poco pobre de tiempo y, como es lógico, también redunda esto en mi blog. No he entendido muy bien lo del premio que me ofrece, sin embargo, lo acepto con agrado porque sé que viniendo de usted será, sin duda, hermoso. Muchas gracias, no lo merezco seguramente. Espero que su cambio de monasterio estén siendo feliz para usted y que la nueva comunidad, nueva familia, le abra el corazón como merece.
    Muchos besos y hasta pronto.

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