miércoles, 12 de octubre de 2011

* METÁFORAS...



Tu casa era un extraordinario chalet sin hipotecas,
Un precioso palacete con jardines y piscina,
Pistas de tenis, campos de golf
Y un auditorio para eventos importantes.
 Cuando por vez primera me permitiste entrar en ella…
-Todavía puedo oler tu fragancia a cíngulo, lavanda y hierbabuena
Entre mis manos-
…Aquel día
Me pareció la mansión más maravillosa
Que ningún ser humano pudiese contemplar.
   Y me hiciste sentir muy afortunada.
***
Después te empeñaste:
Era imprescindible que yo te mostrara mi morada.
Un lugar pequeñito, sin lujos, humilde,
Pero mío,
Sin deudas,
Pagado con el sudor del esfuerzo implacable
De quien suele morder la blandura de la tarde
Con frenesí.
***
Fue entonces cuando decidiste
Que te instalabas aquí,
Junto a mí,
Sin saber por cuánto tiempo.
¡Mi casita te pareció
Sumamente acogedora!
 ***
Hoy has guardado en la maleta tus calcetines sucios,
Los que días antes habías tirado
Bajo mi cama,
Esperando que yo lo recogiese
-Como siempre-.
Y mientras corrías para subirte a su descapotable rojo,
La última viga de este podrido tejado
Se precipitaba al vacío.

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