viernes, 13 de abril de 2012

* LAOCONTE Y SUS HIJOS COMIDOS POR SERPIENTES

Lo triste no era el apartamiento a que me veía sometido, más lamentable aún era el desprecio de otras tantas ocasiones y lo verdaderamente doloroso llegaba a ser, sin duda, la indiferencia de casi siempre. Cuando esos sentimientos se instalaron en mi alma, la soledad se hizo gigante, invadiéndolo todo de sufrimiento. 
Estaba enfermo. No había elegido mi condición de apestado leproso, sin embargo, sin pretenderlo, me estaba pudriendo lentamente, a la vista de todos y ello producía en los que me querían un rechazo culpable, que los lesionaba a ellos y me quemaba ardientemente a mí. Por entonces, se creía que la enfermedad que padecía era un castigo divino, motivada por mi conducta vital algo disipada y libertina. En realidad, siempre propendí bastante a la bohemia y esa concepción tiene un precio que, tarde o temprano, es obligatorio librar; no siendo, en pocas ocasiones, bastante elevado. Empero, no fue elección mía. Mi genética controvertida y mi sensibilidad extrema, unidas a la incapacidad para mis propias derrotas, me fueron situando al borde de precipicios que no supe sortear.


A pesar de pagar con creces mis pecados, cuales fueran, debo afirmar que solo vislumbro dos caminos: doblegarme o luchar. Y he escogido el segundo. Tengo la absoluta seguridad de estar a las puertas de una dura batalla, de la que no saldré ileso, mas también reconozco que, si no llegara a resolver estos asuntos de mi existencia actual, no podré tener otra vida jamás.
Una lección he aprendido, sin embargo, sumido en estos recovecos de la indigna adversidad: para la gente que nos ama, no existe delito, por grave que éste sea, que se sobreponga al perdón.            

6 comentarios:

  1. Precioso Mari Carmen. A cada entrada que escribes me rebaneas la piel.
    Desde hace un tiempo, he querido ponerme en contacto contigo porque quisiera que me hicieras una recomendación. Envíame tu dirección de email y por ahí te cuento un poquito, aunque el viernes 27 estoy en Palma y me llegaré a Salesianos y así, puedo contarte más tranquila.
    Un beso guapa.

    aravarada@gmail.com

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  2. Querida Ara, hace tiempo que no sé nada de ti. Me alegra que una alumna tan singular como tú visite mi blog y sobre todo siga confiando en una recomendación mía. Espero que no tengas ningún problema serio, pues te quiero mucho y no te merecerías nada negativo, pero bueno, ya sabes que estoy aquí para cuanto necesites. No te he respondido antes porque estoy muy ocupada y carezco de tiempo para mis cosas. Me pondré en contacto contigo por mail. Muchos besos princesa.

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  3. LLevo una rato husmeando entre los rincones de este hermoso blog y lo que leo me gusta. Te sigo sin dudas!

    Hola Mari Carmen, las puertas de mi blog estan abiertas para cuando quieras llegar.

    Saludos y se feliz!

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  4. Hola Gilberto. También yo husmearé inmediatamente por tu mundo. Un abrazo y bienvenido

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  5. dsede luego se nota cuando una persona sabe escribir..un besazo desde Murcia..y VIVA Andalucía..como tienes en una entrada...seguimos...

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  6. ¿Qué tal, almarmenor? Tus escaladas son verdaderamente apasionantes y los paisajes una auténtica maravilla de la naturaleza. Creo que hay que ser muy valiente para superar la congoja de esas aventuras.
    Agradezco tus elogios acerca de mi manera de escribir y también yo, desde estas tierras andaluzas, florecidas ya por efectos de la primavera, te mando un abrazo a ti y a la hermosa tierra murciana. Hasta luego

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