lunes, 9 de julio de 2012

* SAL DE LAS SOMBRAS

Por largo y tortuoso que sea el sendero, aunque se angoste a nuestro paso tornando la luz en oscuridad, por más que las fuerzas nos falten para hallar la esperanza del final; el túnel dejará que la efervescencia del sol acabe acariciando nuestras manos peregrinas. Somos caminantes y proseguir el camino requiere la valentía de resistir, para aprender que cuando se sufre con entereza, se logra la conquista de uno mismo y, con ella, la de la vida misma.

2 comentarios:

  1. Es que somos agua mi estimada Mari Carmen, y si nos estancamos nos volvemos malolientes y podridos. Tus letras lo dicen muy bien!!

    Besos y se feliz!

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  2. Me gusta la imagen que apuntas de las aguas estancadas. Es muy gráfica. Quizás porque soy de tierra adentro, utilizo más metáforas terrestres, pero igualmente me parece que las acuáticas son delicadas y sugerentes.
    Muchos besos también para ti, Gilberto

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