lunes, 18 de marzo de 2013

* PELIGRO DE MUERTE

El 5% de los jóvenes españoles padece algún tipo de trastorno alimentario (anorexia, bulimia, obesidad, vigorexia, ortorexia, sobrepeso ...) y hasta un 11% presenta síntomas de alto riesgo de sufrirlos, según datos de la Fundación Imagen y Autoestima (MAE). Estas patologías suponen la 3ªª enfermedad crónica entre los adolescentes.
Las principales causas residen en:
- Una educación pobre en valores.
- Influencia de los medios de comunicación.
- La variabilidad del tallaje en las prendas.
La primera de esas motivaciones se produce como resultado de la sociedad materialista y superficial en que vivimos, donde lo que importa es la cobertura, sin reparar en la grandeza del interior. Eso, de entrada, parece que tenga un único arreglo: la revolución educativa, si los padres nos dejan a los educadores y si colaboran con nosotros, dando ejemplo de una actitud comprometida y respetuosa. 
Los medios de comunicación tienen una labor muy importante, a la vez que hermosa, en el desarraigo de tales enfermedades. Simplemente bloqueando cualquier tipo de información, imagen o noticia que no responda a los cánones de salud que el sentido común establece.
Finalmente, llegamos a uno de los motivos capitales de la aparición de tan letales enfermedades: la gran variedad de tallas que son empleadas. El mismo pantalón que en cualquier marca permite a una mujer de medidas estándar entrar en una 38, se lo impide en Zara, donde solo será posible que le venga la 42 y la 44, si es en Mango, donde prefieren a mujeres escuálidas.
Ningún gobierno hasta el momento se ha preocupado de profundizar en esta cuestión de vital importancia. Por eso, solicito desde este humilde blog que se legisle para que los empresarios regulen las tallas según un prototipo de española estándar, homologando las medidas entre sí (es inadmisible que existan tiendas donde no tengan la 46) y, por otra parte, las modelos deben representar cuerpos con aspecto saludable, no enfermizos, o incluso cadavéricos.
Como recomendación final: no hacer dieta sin control médico, desterrar malos hábitos como fórmulas de adelgazamiento (ayunar, vomitar, usar laxantes o diuréticos...) y si se detectan incongruencias en las tallas, hay que denunciar en las oficinas del consumidor. 

2 comentarios:

  1. A veces pienso incluso que las "amistades", si pueden llamarse así hacen mucho para que estas enfermedades sigan haciendo de las suyas. Además, hay blogs en los que chicas con estos problemas cuentan su día a día y animan a otras chicas a que sigan su ejemplo.

    Deberíamos valorarnos mucho más de lo que nos valoramos, y me meto en el saco porque soy de las primeras que no lo hace.

    ¡Un saludo!

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  2. Hola, Edelia!! Me alegra verte por aquí. No son amigas las personas que te valoran por lo que ven en tu exterior, ni novios/as quienes actúan del mismo modo. Quienes actúan así merecen que los cambies (amigos/as y novios/as por otros nuevos), sin ningún remordimiento. Respecto a los blogs, es verdad, tienes toda la razón, existen, por desgracias bitácoras que hacen apología de ello. Nuestra obligación moral es denunciarlos para que sean retirados.
    Hay que quererse, valorarse, cuestionarse, equivocarse y acertar en la vida, pero sobre todo hay que RESPETARSE, para que los demás te respeten. Hay que hacerse oír, hay que manifestarse y evitar, por todos los medios, que ninguna de estas enfermedades entren en nuestra mente.
    Y si sospechas que tu actitud ante tu cuerpo es extraña, pedir ayuda antes de que sea tarde.
    Muchos besos y gracias por comentar

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