domingo, 28 de abril de 2013

* EL 20 DE CADA MES

Saturnino, anciano centenario, vivía con su hija, yerno y nieto. En aquella familia paupérrima, el 20 de cada mes, se esperaba como agua de mayo, pues era el día que se cobraba la jubilación, gracias a la cual se sustentaban.

            Cuando el anciano murió, su hija preguntaba abatida: “¿Qué haremos ahora sin la pensión de mi padre?”. No obstante, para sorpresa mayor, el dinero continuó siendo ingresado  cada mes. Así que, pensando que fuese un error del banco bueno, ninguno de ellos se atrevió a averiguar por qué.

            Un día, la mujer padeció un ataque de histeria. Al gritar, todos corrieron a la cocina donde la hallaron aterrorizada, mientras señalaba algo. “Ah, bueno – respondió el hijo-, es un regalo del abuelo. Antes de morir, se cortó el dedo, me pidió que lo congelase y que, en secreto, lo usara para firmar el 20 de cada mes.” 

2 comentarios:

  1. Gracias, Misterio Tuyo. Muy original el nombre de tu blog. Te visitaré en breve. Saludos.

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