jueves, 24 de abril de 2014

* FORTUNATA

Esa mañana se despertó con los ojos empapados en lágrimas y el corazón anegado por la tristeza, como sucediera repetidamente en tantos otros amaneceres a lo largo de su vida. Cuando se hubo desenredado de las crueles garras de aquella terrible pesadilla, se arrodilló de inmediato bajo el Crucificado que presidía el cabecero de su cama y le besó los pies con agradecimiento. Comprobar que el demonio con quien había convivido durante más de 5 décadas hubiera, por fin, desaparecido de su vida, la convertía en una persona más creyente aún. Y, aunque fuese en sueños, sentir que volvía a compartir lecho con él, se tornaba la más temerosa de las alucinaciones. Porque Fortunata fue una mujer vejada, humillada y atormentada por un hombre que la maltrataba sin compasión, no solo física sino también espiritualmente, su marido, al que ahora se disponía a enterrar. Qué pena le daba pensar que, después de haber parido 12 criaturas, aunque solo le sobrevivieran 9, hubiera sido sometida a una paliza diaria por el padre de sus hijos. Y ello, a pesar de haber soportado en aquella dura posguerra las terribles zarpas del hambre, de haber vivido arrastrada en los campos trabajando de sol a sol, de haber lavado, alimentado y cuidado a sus retoños, como solo una auténtica esclava lo haría, sin disponer apenas de recursos, hasta lograr hacer de ellos hombres y mujeres. 

Una paliza, todos y cada uno de los días de su vida… 

2 comentarios:

  1. Pienso que no hay nada más terrible que el maltratar a nuestros semejantes y en tu relato lo describes a las mil maravillas. La pena es que hay muchas Fortunatas , o mejor sería decir Desafortunatas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La desgracia de esta sociedad es que para ciertas personas la violencia está indisolublemente ligada con la vida, aunque no entiendan que violencia es igual a muerte. Todo hecho de agresividad no solo hiere al contrario, también mata parte de la humanidad que nos ha sido otorgada. Fortunata no es más que un nombre, no elegido al azar, que muestra la ironía de la existencia. Gracias.

      Eliminar