viernes, 31 de diciembre de 2010

* MIS MEJORES DESEOS...



... QUE NO OS SOBREN UVAS, NI OS FALTEN CAMPANADAS.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

* FELIZ NAVIDAD


Y PRÓSPERO AÑO NUEVO

BESITOS DE TURRÓN

domingo, 19 de diciembre de 2010

*...QUE ME FALTA TU BOCA...


Martes 19 de diciembre de 2000
FALLECIO DE UN PARO CARDIACO EL CANTAUTOR GRANADINO CARLOS CANO

La canción española está de luto. El cantautor granadino Carlos Cano, de 53 años, murió esta madrugada al sufrir un paro cadíaco, cuando había pasado las mayores complicaciones médicas tras ser intervenido el 28 de noviembre de un aneurisma de aorta y a punto de abandonar la unidad de terapia intensiva.
Pese a que se le practicaron maniobras de reanimación cardio-pulmonar durante hora y media, los médicos de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario San Cecilio de Granada no consiguieron respuesta positiva del paciente y estiman que el cuadro de "muerte súbita" no tiene relación con la operación a la que fue sometido.
El intérprete granadino se encontraba en la Unidad de Cuidados Intensivos desde el pasado 28 de noviembre, aunque los servicios médicos tenían previsto trasladarlo mañana a una planta del hospital después de haber recuperado la función respiratoria sin ayuda de ventilación mecánica y recibir alimentos por vía oral.
Pero Cano tuvo una sensación de ahogo, previa al paro cardiorrespiratorio que le provocó la muerte.
En mayo de 1995, Cano ya había sufrido otro aneurisma de aorta del que se recuperó tras ser operado en el hospital Monte Sinaí de Nueva York. Pero hace tres semanas sufrió una recaída cuando se encontraba en el interior de un avión que lo iba a trasladar de Granada a Madrid.
En aquel momento la tripulación suspendió la salida del vuelo cuando el avión se encontraba en la pista a punto de despegar y el cantautor, que -inicialmente- fue atendido por un médico que se encontraba entre los pasajeros fue trasladado en una ambulancia hasta el Hospital San Cecilio, en el que fue operado.
Tras ocho horas de intervención, Cano superó el postoperatorio de 48 horas, que los médicos consideraban crítico y posteriormente fue recuperando todos sus signos vitales, que auguraban una buena recuperación,
pero un sorpresivo paro cardiorespiratorio determinó su fallecimiento.
El creador de A duras penas, Crónicas granadinas, A través del olvido o El color de la vida, será enterrado mañana en Granada, luego de que sus restos sean velados en la capilla ardiente Cementerio Municipal de Granada.
La familia que rechazó el ofrecimiento del Ayuntamiento, que brindó sus dependencias municipales para instalar la capilla ardiente, prefiere darle el último adiós en la más estricta intimidad.
La Junta de Portavoces del Ayuntamiento de Granada decretó tres días de luto oficial por la muerte del cantautor Carlos Cano, que en noviembre de 1996 recibió la medalla de oro de la ciudad que lo vio nacer y fue su fuente de inspiración y en la que descansará definitivamente.
TE QUIERO, CARLOS, NUNCA TE OLVIDARÉ, POETA...

viernes, 17 de diciembre de 2010

* DÍA INTERNACIONAL DE LOS INMIGRANTES Y LOS REFUGIADOS


Estos son algunos de los argumentos prejuiciosos que se utilizan como armas contra la inmigración:
1 - La inmigración es un problema
2 - El país está amenazado por una invasión migratoria
3 - Denominación de inmigrantes irregulares como ilegales
4 - Vinculación entre aumento de delincuencia e inmigración
5 - Las personas inmigrantes se benefician indebidamente de los recursos y ayudas sociales
6 - Las personas inmigrantes van más al médico y son fuente de enfermedades raras
7 - Las personas inmigrantes poseen un nivel educativo bajo
8 - Las personas inmigrantes bajan el nivel educativo
9 - La inmigración amenaza con alterar la identidad de España. No respetan las normas ni se adaptan a las costumbres
10 - Las personas inmigrantes no se quieren integrar
11 - La migración actual no tiene nada que ver con la migración española anterior
12 - La inmigración compite con la mano de obra nacional y baja los salarios de la poblacion autóctona
¿También los apoyas tú?

jueves, 16 de diciembre de 2010

*ENTRE FOGONES


También se puede mostrar el amor hacia los demás a tavés de los alimentos que se cocina para ellos. Por esa razón, me encanta estar entre fogones, pues considero que se pueden hacer tantas cosas deliciosas con los productos que tenemos en nuestra tierra. En la época en que estamos, por ejemplo, hay unas patatas muy buenas en los mercados y unas cebollas frescas grandes y prietas, muy dulces. Pues bien, con esos materiales, además de unos pimientos verdes y unos huevos de campo, he realizado unos pimientos rellenos de tortilla. Su elaboración es muy sencilla, su coste muy barato y su sabor exquisito. Una vez fritas las patatas, se mezclan con los huevos, se cortan las tapas de los pimientos, se rellenan éstos con la mezcla anterior y se colocan en el horno a 180 grados unos 15 minutos. Mi familia (padres, marido e hija) me han besado mucho después de catarla, más que si les hubiera escrito un poema. ¿Qué se le va a hacer?

lunes, 13 de diciembre de 2010

* JÓVENES QUE COMBATEN LA INJUSTICIA CON POEMAS


A las alturas de mes en que estamos, al borde mismo de la cercanas vacaciones navideñas, no es difícil encontrar, (deambulando por las calles de la ciudad)alumnos universitarios. Unos, habiendo finalizado su trimestre estudiantil; otros, demorando su regreso a la capital en estos días de preparativos y compras. Al colegio donde imparto clases, han venido a visitarme un grupo de estos recién iniciados universitarios, que ahítos de añoranzas, han deshilvanado conmigo lo que fueron sus vidas a lo largo de los años en el centro. Juntos nos hemos empapado de nostalgia al evocar el transcurrir del tiempo, mirado con el rabillo de la ilusión juvenil. Y el aire se ha plagado de anécdotas. Entre esos recuerdos hemos rescatado una experiencia que les hizo profundamente felices: la creación de un libro de poemas que ellos mismos elaboraron y que luego publicamos. La participación en el proyecto era totalmente voluntaria y se la propuse a todos cuantos quisiesen colaborar, desde primaria a bachillerato. Consistía en crear un haiku en el que se alzara la voz contra la violencia infantil en cualquiera de sus modalidades. El proyecto salió adelante con 200 participantes de todas las edades y la recaudación con la venta del libro se empleó en una causa benéfica que tuvo a un niño como protagonista (desafortunadamente murió años después), causa que ellos mismos decidieron. La prensa se hizo eco de la noticia y el libro fue muy bien acogido entre familiares y amigos de los alumnos. Aunque el proyecto se llevó a cabo en marzo de 2006, desde aquí felicito a todos ellos: alumnos, familiares y amigos, quienes con su generosidad hicieron posible que dicho proyecto literario fuese llevado a cabo con tan elevado índice de éxito.
Os coloco el enlace con el que se recuerda, a grandes rasgos, el evento en prensa: http://www.diariocordoba.com/noticias/noticia.asp?pkid=237797. Un besito a todos, os llevaré siempre en mi corazón, sabiendo que allá donde vayáis seréis hombres y mujeres de bien.

* RECUERDOS DE FAMILIA : LOS ONETTI CARRANZA

Aquel día bendito de 1939 el tren de mercancías se detenía en la estación hasta quedar parado definitiva y lentamente. Un hombre, deteriorado y envejecido, sin ser viejo, se apeó del tren, dirigiéndose, con un atillo liviano a las espaldas, hacia la casa de sus familiares. Era imposible, no podía ser él, exclamaron todos, debía ser un fantasma, que venía del otro lado para advertirles de una desgracia próxima. Sí, era Francisco Sánchez Muñoz, padre de la abuela Josefa, que había huido durante la guerra civil a Jaén, temiendo por su vida, mientras todos le habían dado por muerto. Su simpatía por el bando republicano motivó que las cientos de cartas, escritas a su esposa e hijos, jamás llegaran a su destino. No era otra cosa que la venganza de un cartero que lo conocía y a quien, cansado de haber jugado con él toda su infancia y bebido miles de cafés en las tardes juveniles, un día le dijeron que Francisco era su enemigo.
La abuela Josefa Sánchez Colomé, huérfana de un padre que no había muerto, relata cómo la guerra la sorprendió cuando contaba sólo 8 años de edad. Asustados por las balas huyeron al campo y recuerda cómo una de esas balas fue a dar en el moño de su madre, destrozándoselo por completo. Revive en ella el miedo, la huída, la ausencia de un padre silente y sus ojos se emocionan embargados de tristeza.
José Onetti Rosa y Encarna Olmo Olmo recuerdan las cartillas de racionamiento, el sabor de los garbanzos, escasos y escurridizos en el plato, cuando los había, así como las fatiguitas de los 9 años, guardando ganado. Pepe dice que la guerra fue dura y el hambre traicionera pero que, a pesar de todo, tuvieron mucha suerte porque, por fuertes o por afortunados, pudieron continuar viviendo.

martes, 7 de diciembre de 2010

* QUERIDA MADRE:


Otra mujer ha sido asesinada bajo el estigma de la violencia machista en este largo fin de semana y, además, era madre de un niño. Desde la perspectiva de éste o cualquier otro chiquillo (tal y como está concebida mi epístola) me gustaría recordar que, junto a las mujeres, hay unas vícitmas inocentes que no debemos ignorar: LOS HIJOS. Y como soy escritora, a continuación alzo mi voz del modo en que sé hacerlo, escribiendo:

QUERIDA MADRE:

"No es necesario que te diga que eres la persona más importante de mi vida y hoy, agazapada entre estas dolorosas letras, me refugio en los recuerdos amorosos que me ligarán a ti hasta el fin de mis días. Por eso, entre mis plegarias siempre apareces tú, diáfana y amorosa. Incluso en los instantes más terribles, ahí estás para arrastrarme presurosa a la serranía límpida de tus besos. Y por eso, nuevamente hoy, te ruego que intercedas por mí para que ellos sean cariñosos conmigo, que me abracen y me besen continuamente. Necesito tanto todas sus caricias.
Cuando tales ensoñaciones sobre mis imaginarios padres adoptivos hacen acto de presencia, al unísono, me embarga un potente sentimiento de culpabilidad. A medida que aumentan mis ansias por conocerlos, por tenerlos a mi lado, por permitirles acceder a los recovecos de mi soledad, la memoria de los míos se hace más y más pequeña, debilitándose lentamente, hasta terminar desapareciendo por completo. Es el momento en que una serena paz invade mi alma, aniquilando de este modo ese vetusto pavor, cuyo portentoso miedo ha arruinado todos los rincones de mi infancia.
- Pagarás todo el daño que me has provocado. – Me dijo encolerizado aquella tarde plomiza de octubre. No dejaré que estés tranquila ni un sólo día más en toda tu vida. – Y sus ojos, inyectados en sangre, se clavaron envenenados en los míos.
Aquella tarde, llegué del colegio y cuando abrí la puerta de casa ni siquiera os percatasteis de mi presencia. Solía ser así a menudo. Nada que merendar, como cada tarde, ningún beso que recibir, ni una afable palabra o una mirada de complicidad. Nada. Entonces era cuando me inundaba ese fatídico sentir que me obligaba a pensar lo poco valiosa que mi existencia era. Y siempre, al final, la odiosa pregunta sin respuesta… ¿Por qué, a mí?
Como cada día, iba directa a mi habitación. Sabía que no debía detenerme. En el camino hacia mi pequeña guarida estaba el salón y en él, vosotros discutíais a gritos. En ocasiones, me cuestionaba si no esperabais a que yo llegase para… Era difícil convencerse de que, a diario, hubiese motivos para tanta discusión. Aquella tarde, todo parecía tan igual a otros atardeceres pasados…
Cuando comenzaste a llorar, como solía ocurrir, a arrodillarte, suplicándole que te perdonara por las lentejas saladas, el filete crudo o el escote demasiado grande, él empezó a vociferar con mayor potencia aún, como siempre. Porque con tu debilidad, tu esposo se crecía. A continuación, el escandaloso estruendo de las cosas que se te caían de las temblorosas manos se hacía incesante. Platos llenos de comida y vacíos, cubiertos procedentes de la mesa y de los cajones, ollas, sillas, cuadros…, brincaban enloquecidos por toda la habitación. Al final, siempre los golpes. Yo me tapaba los oídos con toallas, cantaba canciones aprendidas en el colegio y, con frecuencia, me metía bajo la cama. De ese modo, imaginaba que yo no vivía allí, ni formaba parte de aquella familia que era la nuestra.
Aquella tarde, no obstante, todo fue diferente… Dos meses atrás habías ido a esperarme a la puerta del colegio. Tu brazo izquierdo, todavía envuelto con una venda, consecuencia de la última paliza, yacía ya sin escayola. Aprovechando la visita al médico para las últimas radiografías, te habías hecho un análisis de sangre, cuyo resultado parecía haberte puesto contenta, ¿te acuerdas? Hacía tiempo que no te veía sonreír de aquel modo. Y entonces me lo confesaste. Estábamos esperando un bebé.
- Ahora todo cambiará. – Me prometiste. - Él se apiadará de nosotras y nos dejará vivir en paz.
Al verte así, sentí que era una hija muy afortunada, pues consideré que poseía la madre más bella del mundo. La felicidad en la que tu corazón estaba anegado, me ayudaba, incluso, a disculpar a padre. De modo que, más por ingenuidad que por convicción, me alimenté de las mismas esperanzas que tú. Y al principio, daba la impresión de que tendrías razón, de que el sosiego reinaría por fin en nuestras vidas.

Aquella tarde, sin embargo, todo se transformaría… Tras golpearte el rostro con sus puños, se dirigió a la cocina para coger un cuchillo. Tenía previsto acabar con tu vida de un certero golpe, como si nada. Como si la vida de mi madre no valiera un comino. Como si él fuese el amo y señor de tu existencia y de mi propio destino. Así fue como recibiste varias cuchilladas, sin que yo pudiera evitarlo. Ese día, también me tapé las orejas para no oír, para evitar tanto sufrimiento, aunque tus lastimeros lamentos cesaron antes que de costumbre. De ese modo contundente fue como descubrí que la única rendija de escape, que ambas habíamos alimentado, se diluía, para siempre, en manos de la muerte. Tu asesinato y el de mi hermano, todavía en el amoroso vientre, cercenaron todas cuantas mágicas esperanzas había forjado sobre la faz de esta tierra… Yo tenía 13 años y ya sólo me quedaba él.
Aquella tarde, cuando dejé de oírte gritar, salí de mi habitación dominada por la angustia, temiendo encontrarte como te hallé: inmóvil, tumbada sobre el sofá, anegada en un océano de sangre. Él estaba tratando de ahorcarse con una cuerda que había colgado desde la baranda de la escalera. No lo pensé dos veces, llamé a la policía. Cuando los agentes llegaron, él todavía conservaba un hilo de vida, aunque tú, a pesar de mis abrazos y lamentos de dolor, ya habías fallecido. Mientras lo introducían en la ambulancia que lo llevaría al hospital y con voz casi imperceptible, prometía no parar hasta acabar también conmigo. Estaba enfurecido porque no lo dejé terminar con su existencia. Sin embargo, pensé que si mi amada madre no merecía haber sido condenada a morir, del modo en que lo fuiste, él sí debía sufrir la pena de continuar viviendo. Han pasado 2 años y permanece en la cárcel, es verdad, pero algún día saldrá y me pregunto qué ocurrirá entonces conmigo…
Querida madre, ruégale a Dios que se apiade de mí".

miércoles, 1 de diciembre de 2010

*DÍA MUNDIAL DEL SIDA


En recuerdo de los 25 millones de personas que han muerto por contagio del SIDA, en apoyo a sus familiares, en homenaje a todos cuantos han luchado y conseguido mantener la enfermedad mucho más controlada y en protesta por todos cuantos continúan muriendo en continentes tan afectados por la enfermedad, como África, donde es una verdadera lacra, un azote bestial, sobre todo en los niños... En nombre de todos y cada uno de esos seres humanos, mi más profunda solidaridad.