sábado, 29 de marzo de 2025

EL CORAZÓN DEL OTOÑO en LA PUEBLA DE LOS INFANTES, 28 de marzo 2025

 Allá en lo más hondo, oculto entre el matorral y la espesura de los árboles; en un lugar de la sierra donde sólo el crujir de las ramas y el trinar incontenible de los pájaros pueden escucharse, se encuentra la preciosa Puebla de los Infantes. Y aún hoy, en los albores de esta lluviosa primavera, los alcornoques, desposeídos algunos de sus cortezas, ataviados sólo con la desnudez de sus rojizas tonalidades, continúan vigilando el camino que perfilan sus serpenteantes riberas.

Mi abuelo decía que esta era la mejor época del año para perderse en estas tierras, cuando, siendo niña, me llevaba a ver el bosque de su mano. Aún lo recuerdo, caminando entre encinares, sujetando orgulloso su hatillo de espárragos y elogiando la extraordinaria alfombra, jalonada de bellotas, que se extendía a nuestro paso. Mi abuelo me desveló el sortilegio del húmedo terruño, bajo el que se esconden por miles los gusanos; me advirtió contra el peligro que entrañan las setas venenosas y me enseñó a admirar el misterio indescifrable que encierran estas vastas dehesas con su séquito de aromas. Hoy he vuelto, abuelo, al paisaje de tus ojos.
Nos recibe en la Biblioteca Municipal un grupo de afables mujeres, no muchas, pero todas sonrientes, ataviadas de alegría. Me produce extrañeza. Yo espero gente muy joven, a la que llevo días anhelando apretar entre mis brazos. Quince, dieciocho, incluso, algunos hasta veinte años sin verlos. Caramba, cómo pasa el tiempo!
Me esperan sólo tres de aquella época y a una de ellas, sembrada de emoción, se le caen las lágrimas. Las abrazo. Tienen hijos ya! Se han hecho mujeres! Y qué alegría, saber todo lo bueno que han construido ! Poco a poco voy comprendiendo que aquellos chiquillos que un día fueron mis alumnos, han huido por la senda de los años y se han marchado de aquí, buscando las oferentes oportunidades que prometen las grandes ciudades. Sin embargo, en recuerdo a nuestro tiempo juntos, me han enviado a sus madres. Ellas han venido a recibirme, como blancos brotes de fragantes azahares.
Esta tierra, bendecida por Dios y olvidada de los hombres, que algún día no estará en los arrabales del mundo, volverá a latir entre juegos de niños y carcajadas de jóvenes. Es imprescindible que así sea. Mientras tanto, las madres velan por ella, la cuidan, la vigilan, la protegen, como un tesoro valioso, como un legado indestructible. Las madres, esas que siempre aguardan el regreso de los hijos, esas que esperan siempre imperturbables.
Ha llegado la hora de marcharme. Me cuesta. Irme de ellas es como un desgarro y, aunque las guardaré para siempre en las alforjas de la memoria, sus miradas me conmueven. También yo soy una de esas mujeres...
Gracias a La Puebla de los Infantes!

viernes, 28 de marzo de 2025

EL CORAZÓN DEL OTOÑO en CÓRDOBA, 18 de marzo 2025

 Viajar a lugares exóticos; revivir épocas sepultadas bajo el peso de la historia; sentir la vida palpitar en la piel de personajes temerarios; arriesgarse en un sinfín de aventuras trepidantes... Eso es la literatura, dejarse seducir por lo que nos emociona, transformarnos, agitarnos. Quién lo probó, lo sabe.

Al cruzar ayer las puertas de la librería La República de las Letras y adentrarme en sus misterios cavernarios, tuve la certeza de que tesoros de incalculable valor palpitaban en sus entrañas. Entre pasillos de gusano, retorcidos recovecos y estanterías zigzagueantes cientos de libros, sumidos en el letargo de un sueño profundo, esperaban a que sus enigmas más ocultos fuesen, por fin, desvelados. Al final de su laberíntico trazado, al fondo de su confuso entramado aguardaban los lectores: el mejor, el más genuino e imprescindible de todos sus legados.
Hilvanamos juntos instantes memorables, compartimos soledades infranqueables y transitamos las orillas amables del recuerdo, hasta que, empujados por la tremenda fuerza de la vida, acabamos enlazados por la sororidad de lo humano. El entusiasmo inicial se tornó acogimiento y la emoción nos hizo, casi al instante, hermanos.
Quiero ser especialmente agradecida con Gabriel, hombre afable, generoso y culto, presidente de la asociación Derecho a morir con dignidad (DMD), que, en sus desvelos, se ocupó y se preocupó de que todo estuviese perfectamente organizado. Tus palabras fueron bálsamo para el alma, Gabriel. Para Carmelita Ruiz siempre guardo la miel más dulce de todos los panales por su ternura infinita. Y para Sótano Ediciones y Rafael Moya reservo mi eterno, mi profundo agradecimiento.

Volver a ti, a la fragancia de tus parques, al murmullo de tus plazas milenarias, al trasiego incesante de tu gente siempre resulta ser un codiciado anhelo en mi singladura.
Gracias, Córdoba !

EL CORAZÓN DEL OTOÑO en FUENTE PALMERA, 14 de marzo de 2025

Esta tarde, perfumada de silencios, entre arroyos trepidantes, fecundas arboledas y brotes tiernos de silvestres azaleas, azotado por la ira incesante de una lluvia colérica, viajaba EL CORAZÓN DEL OTOÑO, camino de Fuente Palmera, atravesando, intrépido, sus campos.

La asociación San Isidro Labrador me aguardaba con la ilusión teñida de azahar sobre sus níveas cabezas; con sus manos pardas, curtidas en la labranza de la tierra; con sus labios, almibarados por los recuerdos aún sin perder en los entresijos traicioneros de la memoria; con sus palabras, abrigadas al amparo de viejos sueños y quimeras.
Mujeres que cuidan el mundo; que sostienen con sus brazos; que acogen; que consuelan; hombres, que fueron del trabajo esclavos, de yunta y azada, con rostros forjados por el sudor, por el valle y por la sierra; gente con nombres de gente buena... Tere, me gusta escucharte con las puertas del alma de par en par y los ojos semiabiertos. Rosi, por tu fortaleza, tu lucidez, tu entereza; Ana, por tu dulzura y tu alegría entristecida; Manuel, por tu ternura y tu inteligencia; Enriqueta, por tu lucha imperecedera, por tu firmeza; Andrés, por tu infinita bondad, por tu sensibilidad, por tu grandeza. Y a tantos otros, que admiro y quiero.
Qué hermosa lección de sabiduría hay en vosotros, el agua y la sal de la tierra, el trigo de la molienda !
Qué despliegue de amor se despierta en los costados de mi alma, cuando dejo mis ojos quietos en los vuestros!
Qué extraordinaria emoción sentirme una más entre todos !
Gracias, Fuente Palmera!

EL CORAZON DEL OTOÑO en SEVILLA, 7 de marzo 2025

 Invitado a sortear los envites de una tarde desapacible y lluviosa, EL CORAZÓN DEL OTOÑO desembarcaba el viernes día 7 de marzo en la librería Botica de las Letras, que, como un padre bueno ampara al llegar, supo reconfortar a su hijo en la calidez de un abrazo.


En medio de la tormenta esperaban los lectores, ataviados de sonrisas, como faros en la noche, para prender una hoguera, que ardió al calor de la emoción con que celebrar el extraordinario privilegio de estar vivos.
Gracias, Sevilla !