martes, 25 de septiembre de 2012

* CORRIENTES, PURAS AGUAS, CRISTALINAS...

A veces vengo aquí porque no hay ningún otro refugio donde ocultarme de mí misma, puesto que hasta que una persona no se enfrenta ante los ojos y el corazón de los otros, continúa huyendo. Ya que, si no permito a los demás compartir mis misterios, no me liberaré de sus ataduras. Cuando tengo miedo a darme a conocer a los demás, no puedo conocerme a mí misma y, por tanto, tampoco a los que quiero. Dónde podré hallarme mejor que en los aspectos que me igualan a ti y nos hacen tan semejantes? Frente a tu rostro hago el esfuerzo de manifestarme como una persona plena, con cualidades, pero también con limitaciones, que desea aportar lo que es a su comunidad. Gracias por tu escucha, pues con ella haces un bien enorme a mi corazón.

domingo, 23 de septiembre de 2012

* LA ALEGRÍA DE VIVIR

Cuando te sientas solo, triste, apesadumbrado..., divide un papel por la mitad, apunta en la parte de la izquierda las cosas maravillosas que la vida te ha regalado, luego imagínate sin cada una de ellas. Coloca, a continuación, en la mitad derecha del folio los asuntos que te tienen deprimido. Háblalo con las personas a las que quieres, pídeles ayuda y busca con ellos soluciones. Finalmente, revisa con relajado sosiego este vídeo. http://www.youtube.com/watch?v=7-3S6DXl0yI&feature=related
No es otra cosa que la alegría de vivir.

viernes, 14 de septiembre de 2012

* PRINCESAS DE CRISTAL


Hoy quiero estrenar una vida nueva y considero que el mejor modo de comenzarla es rogando vuestro perdón. Mis ojos, anegados por el llanto, pretenden ansiosamente vuestras disculpas y me pregunto si mis lágrimas serán merecedoras de vuestra generosidad. Al fin y al cabo, la palabra perdón no significa nada más allá de las letras que contiene, es como cualquier otra palabra, sin embargo, en sus entrañas alberga un precioso milagro, las semillas del amor. Las heridas son cicatrices abiertas al odio y ésta una de las más graves infecciones del espíritu, pero esas grietas ensangrentadas pueden llegar a cerrarse cuando se acarician con los dedos tibios de la compasión. Cuando recordéis sin rencor todo el daño que os causé, cuando logréis hablarlo sin amargura, cuando podáis caminar sin que os aplaste la dura losa de mis pecados, entonces os reconfortaréis pensando que, al fin, me habéis perdonado. Yo permaneceré sentada en el escalón de nuestra casa a que ese momento llegue, cubierta con el traje de inocencia que estrené cuando todavía era una niña, esperaré a que decidáis salir a la puerta a abrazarme y me dejéis compartir vuestra mesa de nuevo. Cuando ese día llegue, mi corazón se vestirá de fiesta para celebrar el día en que, por fin, yo misma pueda comenzar a perdonarme.

Fragmento de mi novela PRINCESAS DE CRISTAL (todavía en galeras).   

miércoles, 5 de septiembre de 2012

* PELOS COMO ESCARPIAS

Hay personas que creen que todos los detalles de afecto que reciben los merecen. Esos son los egoístas. Otras personas piensan que reciben mucho más de lo que merecen. Estos otros son los humildes. El mundo en el que vivimos no nos enseña a distinguir con claridad lo que merecemos de lo que no, por eso hay seres soberbios, orgullosos, desagradecidos, que propician un devenir severo contra quienes mejor los tratan: separaciones, broncas, infidelidades, adicciones... Ojalá hubiese cursillos para ser padres, es tan difícil acertar...
Hoy he tenido ocasión de ver, en mi tarea como profesora, a un padre angustiado porque su hijo debía repetir curso. El hijo, en lugar de compadecerse, gritaba que se avergonzaba de él porque el padre lloraba amargamente. Me hubiese gustado reaccionar de otro modo, pero lo único que supe hacer fue quedarme sin palabras.